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Habitaciones de Jovellanos

Presentación

Don Gaspar Melchor de Jovellanos nació en la alcoba del piso principal de la torre nueva el 5 de enero de 1744. Tanto aquí como en Sevilla y Madrid, sus apartamentos contaron con todas las comodidades exigidas por un individuo de su condición: biblioteca, pinturas, adornos, mobiliario y personal de servicio.

Fueron varios los momentos en que Jovellanos habitó la casa solar gijonesa. Pero el período para el que contamos con mayor información es a partir de 1790. Sus habitaciones privadas estuvieron emplazadas siempre en la torre nueva: de 1790 a 1797, en el segundo piso, en el conocido como cuarto de la torre y, desde 1798 (convertido en mayorazgo de la casa), en el piso principal de la referida torre.

En el cuarto de la torre, redactó, entre otros, el Informe en el expediente de Ley Agraria (1794), la segunda versión de la Memoria sobre los espectáculos públicos (1795-1796), los Informes mineros, la Oración inaugural y la Noticia del Real Instituto de Náutica y Mineralogía de Gijón (1794); revisó también las Cartas del Viaje de Asturias (cuya redacción inicial es de 1782) y compuso los cuadernos V al IX del Diario, sin olvidar el despacho de una copiosísima correspondencia.

Después del breve y accidentado paso por el ministerio de Gracia y Justicia (tomó posesión el 23 de noviembre de 1797 y fue cesado el 15 de agosto siguiente), Jovellanos regresó a Gijón. El 27 de octubre de 1798 ya estaba de vuelta y todo parecía indicar que su alejamiento de la corte iba a ser definitivo. Las habitaciones que don Gaspar ocupó ya como mayorazgo (su hermano Francisco de Paula había fallecido el 4 de agosto de 1798) fueron las del piso principal de la torre nueva (estrado, alcoba y vestidor), salas que el Museo consagra a su memoria, y el aledaño cuarto de chimenea que corresponde con el tercio oriental de la sala dedicada al escultor José María Navascués.
Los últimos días de 1799 Jovellanos emprendió la renovación de esta parte de la casa, reformándola y colocando en ella pinturas, dibujos y estampas, así como una parte de su librería que mandó traer de su casa de Madrid.

Entre los cuadros de su escogida colección, el Museo exhibe una Magdalena penitente (1670) del pintor barroco madrileño Francisco Ignacio Ruiz de la Iglesia, una Virgen con el Niño dormido (ca. 1805-1807) del artista mallorquín Francisco Tomás y un Descanso en la huida a Egipto (1806) de fray Manuel Bayeu, cuñado de Francisco Goya, obras ambas pintadas estando Jovellanos prisionero en Bellver. Además el Museo conserva otros recuerdos del ilustrado como el árbol genealógico familiar (en papel, hacia 1780) y el manto de caballero de Alcántara, orden en la que don Gaspar profesó el 21 de agosto de 1780. Del mobiliario original de la casa, se han podido rescatar dos bargueños barrocos, dos juegos de sillas y un arcón, todos del siglo XVIII.

Las habitaciones acogen también una selección de cuadros cuyos estilos, escuelas, géneros y asuntos estuvieron representados en la pinacoteca de don Gaspar Melchor de Jovellanos.

Obras

HËNDRICK VAN BALEN (Amberes, 1575-1632)

- Anunciacionalospastores.jpgANUNCIACIÓN A LOS PASTORES

Óleo sobre tabla
Legado Lledó-Suárez

La copia que Jan Brueghel hace de este tema de Van Balen en los interiores de sus alegorías de La Vista y El Oído, ambas conservadas en el Museo del Prado, prueban la fama que alcanzó esta composición. En ella se definen dos zonas: la escena de pastores y la gloria, con tres ángeles a contraluz, el del medio San Gabriel desplegando la filacteria anunciando la Buena Nueva. El repliegue de los pastores del primer plano, contribuye a fijar la escena principal del ángel anunciador y los pastores que están en oración. Entre los abundantes detalles realistas llama la atención las partituras musicales legibles y la mujer que despierta sobresaltada, por el resplandor de la luz y los cánticos celestiales, en el interior de la tienda de lona.


ESCUELA DE ANTON VAN DYCK

- Cristocrucificado.jpgCRISTO CRUCIFICADO ENTRE SANTO DOMINGO Y SANTA CATALINA DE SIENA

Óleo sobre cobre
Legado Lledó-Suárez

La pintura es copia literal del original de Van Dyck, conservado en el Museo Real de Bellas Artes de Amberes, que el pintor dedicó a su padre, muerto en 1622.
La naturaleza del soporte y la técnica de este cobre son típicas de la escuela de Amberes. El anónimo copista utilizó un grabado, literal al lienzo de Van Dyck, por lo que la composición está invertida con respecto a la pintura original. Su autor capta perfectamente la elegancia y distinción del lienzo original, del que únicamente omite la inscripción que figura en la base de la cruz y al que añade unos angelitos en uno de los lados, para compensar el escenario.


JACOB BOUTTATS (Finales S. XVII)

- LainstalaciondeEvayAdan.jpgLA INSTALACIÓN DE ADÁN Y EVA EN EL PARAÍSO

Óleo sobre cobre
Legado Lledó-Suárez

Jacob Bouttats, maestro de Amberes en el último cuarto de siglo, centró su actividad en la pintura de paisaje con figuras alusivas a asuntos bíblicos. La influencia del grabado es evidente en su obra, en la que se mezclan composiciones de la tradición del siglo XVI y motivos de género y paisajes de los inicios del XVII.
Esta escena corresponde a un momento narrado en el Génesis que dice: "He aquí que os doy toda planta seminífera que existe sobre la faz de la tierra y todos los árboles portadores de fruto seminífero para que os sirvan y a todas las bestias salvajes y a todas las aves del cielo y a todo cuanto serpea en la tierra con aliento vital".
La composición del escenario y los grupos de animales están próximos a modelos de Jan Brueghel de Velours. Los leones reproducen literalmente modelos que diseñó Rubens para el lienzo Daniel en el foso de los leones, conservado en el Museo de Washington, y frecuentemente utilizados por Jan Brueghel y su escuela.

- LasofrendasdeCainyAbel.jpgLAS OFRENDAS DE CAÍN Y ABEL

Óleo sobre cobre
Legado Lledó-Suárez

Tema que tradicionalmente se cataloga como sacrificio de Isaac, pero que sin embargo trata de la ofrenda de los hijos de Adán y Eva, cuya secuencia narra el Génesis. La ofrenda de Abel, en signo de aceptación, es consumida por el fuego y la llama asciende recta hacia el cielo, mientras que el humo desciende hacia el rostro de Caín. A lo lejos se desarrolla el asesinato de Abel por su hermano, como una segunda secuencia. Caín simboliza a los judíos que matan a Cristo, y Abel es una de las prefiguraciones de Cristo. Su ofrenda es el símbolo de la Eucaristía y su muerte anuncia la del Salvador en la cruz.
El paisaje sigue las formulas de Jan Brueghel, igual que el dibujo de las frutas y hortalizas derramadas en la tierra. Las vacas están tomadas de modelos de Rubens, también utilizados por Jan Brueghel, y conocidos por Bouttats en los grabados de uno y de otro.

- Laconstrucciondelarca.jpgLA CONSTRUCCIÓN DEL ARCA DE NOÉ

Óleo sobre cobre
Legado Lledó-Suárez

La construcción del arca de Noé sigue modelos iconográficos generalizados a partir de la Edad Media, en los que Noé prefigura a Cristo y su arca se asimila con la nave de la Iglesia, la barca de san Pedro que resiste todas las tormentas y conduce hacia el paraíso a las almas perdidas. El motivo corresponde al pasaje del Génesis que dice: "Noé se pone a trabajar con sus hijos y construye, de acuerdo con las instrucciones de Dios, la casa flotante que le permitirá escapar a la universal inmersión".
El armazón de madera está prácticamente terminado y los operarios, entregados activamente a su trabajo, están ajenos al espectador, actitud que dota a la secuencia de gran espontaneidad. La escena se desarrolla sobre un fondo paisajístico en el que destacan los pormenores realistas, tan valorados por los maestros del norte. Un castillo medieval, unos puentes y montañas sirven de fondo a la historia.

- Eldiluviouniversal.jpgEL DILUVIO UNIVERSAL

Óleo sobre cobre
Legado Lledó-Suárez

La angustiosa escena de los castigados por la ira de Dios Padre, fue un tema frecuente en las series grabadas de la época. Las distintas conductas del ser humano ante lo irremediable se representan en un reducido trozo de tierra que queda azotado por las aguas y el viento. Los niños no escapan a la muerte y algunos hombres y mujeres buscan desesperadamente su salvación, mientras que otros se resignan al destino. El dramatismo de la escena se ve reforzado por una iluminación tenebrosa y la fuerza de un celaje que ocupa más de la mitad de la superficie del cuadro.
El único árbol que resiste la catástrofe desencadenada por la cólera de Dios, cierra la composición a la derecha.


TALLER DE FRANS FRANCKEN II

- Lacoronaciondeespinas.jpgLA CORONACIÓN DE ESPINAS

Óleo sobre cobre
Legado Lledó-Suárez

La escena trata de la secuencia posterior a las injurias que siguen a la Coronación, cuando Jesús es presentado al pueblo. De hecho es un Ecce Homo, pero faltan Pilatos y los jueces, sustituidos por los fariseos que proponen fríamente la muerte de Jesús. Tal y como es frecuente en otras obras de F. Francken II, la escena principal se enmarca con temas relacionados que en este caso son distintas secuencias del martirio en la Cruz y la Resurrección, con los cuatro evangelistas en los ángulos.
La pintura es correcta, cargada de sombríos presagios en las secuencias del fondo, mientras en el primer plano destacan las figuras y sus gestos, en busca de diagonales divergentes, típico recurso manierista presente en la producción de Francken II, de cuyo taller procede este cobre.


ANÓNIMO, ESCUELA BOLOÑESA S.XVII

- Virgensuplicante_escuelabolonesa.jpgVIRGEN SUPLICANTE

Óleo sobre lienzo
Legado Lledó-Suárez

La figura de esta Madona en éxtasis, con los ojos vueltos hacia el cielo, parece derivar de alguna composición original pintada por Giovanni Battista Salvi, el "Sassoferrato", inspirado a su vez en modelos de Guido Reni. Jovellanos conoció y valoró la obra de Sassoferrato no tanto por su inequívoco clasicismo, cuanto por esa elemental pureza que emanan sus figuras religiosas, patente en esta Virgen suplicante, a pesar de su estereotipada inspiración.




ANÓNIMO, ESCUELA MADRILEÑA S.XVIII

- InmaculadaConcepcion.jpgINMACULADA CONCEPCIÓN

Óleo sobre lienzo
Legado Lledó-Suárez

Esta obra refleja algunos de los modelos iconográficos de Carreño Miranda y de su característico modo de presentar las peanas angélicas, en especial, el ángel de la izquierda que vuela casi horizontal, mostrando la espalda. Sin embargo, la técnica y el colorido del lienzo responden a un momento estilístico algo posterior a la muerte del maestro, y se acerca más a las interpretaciones que hacen de sus modelos Palomino o Miguel Meléndez.
Jovellanos decoró el salón de la chimenea de su casa de Gijón con una Inmaculada Concepción, boceto de la que él mismo encargó pintar a Goya, en su calidad de consejero de Órdenes, para la capilla del Colegio Inmaculada Concepción de la orden militar de Calatrava en Salamanca. Cuadro en el que Goya simplifica el aparato de gloria y nebulosa angelical propio del modelo barroco al que responde esta obra anónima.


SIR THOMAS LAWRENCE (Bristol, 1769 - Londres, 1830)

- RichardColley.jpgRICHARD COLLEY, MARQUÉS DE WELLESLEY, CA. 1810-1814

Óleo sobre lienzo
Legado Lledó-Suárez

Richard Colley comenzó su carrera política en 1784, en la Cámara de los Comunes de Irlanda. En 1797 fue nombrado Gobernador General de la India, cuyos servicios le valieron el título de marqués de Wellesley. De regreso a Inglaterra, en 1809, pasó a servir de embajador en España ante la Junta Central, donde conoció a Jovellanos, quien nos dejará un breve apunte de su personalidad.
En este retrato el estadista es representado como un hombre culto y refinado, ataviado con una levita entreabierta que deja vista la medalla de la Orden de la Jarretera. La mirada fija y penetrante nos revela la personalidad compleja de este individuo megalómano que hubo de ser apartado del puesto de ministro de Estado debido a su intransigencia.


FRANCISCO GOYA Y LUCIENTES (Fuendetodos, Zaragoza, 1746 - Burdeos, 1828)

- Cazadoresdeescopetas.jpgCAZADORES CON ESCOPETAS

Reproducción fotográfica de Rodrigo Fernández Carvajal

Jovellanos reunió una valiosa colección de dibujos que incluía obras de los más destacados artistas de escuela española, italiana, francesa, flamenca y holandesa, colección que el ilustrado dispuso que pasara, junto a su biblioteca, al Real Instituto de Náutica y Mineralogía. Desgraciadamente estos dibujos fueron destruidos durante la guerra civil y únicamente se conservan las reproducciones fotográficas realizadas por Fernández Carvajal y por Moreno Villa durante su estancia en Gijón, como bibliotecario del Instituto.
Este es un dibujo preparatorio para las figuras laterales del cartón El pescador de caña, pintado por Goya en 1775 para la Real Fábrica de Tapices, y uno de sus primeros trabajos para esa entidad. El cartón definitivo ofrece algunas variantes. Se trata más bien de un estudio de actitudes que de un dibujo definitivo.


IGNACIO SUÁREZ-LLANOS (Gijón, 1830 - Madrid, 1881)

- RetratodeJovellanos.jpgRETRATO DE GASPAR MELCHOR DE JOVELLANOS, 1864

Óleo sobre lienzo
Adquisición

Retrato oficial encargado a Suárez-Llanos por el Ayuntamiento de Gijón para su iconoteca. La ambientación se corresponde, en parte, con la decoración del estrado de la torre nueva a mediados del siglo XIX. El retratado aparece de pie, con la mano derecha apoyada sobre un ejemplar del Informe en el Expediente de Ley Agraria, dispuesto sobre la mesa de trabajo, en la que también se distinguen los planos del Real Instituto de Náutica y Mineralogía, institución de enseñanza promovida por Jovellanos en su villa natal. La figura de Minerva, atributo de la sabiduría y justicia, situada al fondo de la mesa se inspira, al igual que otros elementos, en el retrato de Jovellanos pintado por Goya poco después de su nombramiento como secretario de Estado y del despacho de Gracia y Justicia.
Suárez-Llanos cultivó con asiduidad el género del retrato, nutriendo las principales iconotecas madrileñas y asturianas de su tiempo, entre ellas la del Congreso de los Diputados, la de la Biblioteca Nacional y la del Ayuntamiento de Gijón.


FRAY MANUEL BAYEU Y SUBÍAS (Zaragoza, 1740 Cartuja de las Fuentes, Huesca, 1809)

- Descansoenlahuida.jpgDESCANSO EN LA HUIDA A EGIPTO, 1806

Óleo sobre tabla
Adquirido en 1994

Fray Manuel era hermano menor de los también pintores Francisco y Ramón Bayeu, y cuñado, por tanto, de Francisco de Goya. En 1805-1806, estuvo pintando en la cartuja de Valldemosa (Mallorca), desde donde visita con frecuencia a Jovellanos que permaneció recluido en el castillo de Bellver desde 1802 a 1808. Allí pintó esta escena de la huida a Egipto el martes 3 de junio de 1806 en apenas tres horas, tal y como recoge en el Diario Don Gaspar quien en sus comentarios valora el oficio del cuñado de Goya.


MANTO DE CABALLERO DE LA ORDEN DE ALCÁNTARA DE DON GASPAR MELCHOR DE JOVELLANOS, 1780

- Mantodecaballero.jpgDonación de Dña.Concha Pérez

Jovellanos fue nombrado Consejero de Órdenes Militares a comienzos de 1780, y como era preceptivo, tuvo que solicitar un hábito de orden militar, eligiendo el de Alcántara. Tras las pruebas de limpieza de sangre, fue investido caballero en Madrid, el 21 de agosto de 1780.





FRANCISCO TOMAS Y ROTGER (Palma de Mallorca, 1762-1807)

- Virgenconninodormido.jpgVIRGEN CON EL NIÑO DORMIDO, CA. 1805-1807

Óleo sobre lienzo
Legado Alberto Paquet

Pintada para Jovellanos durante su prisión en el castillo de Bellver, se trata de un simple ejercicio de pintura devota, sin más pretensiones, probablemente estimulado por el propio Jovellanos. Durante su reclusión en Bellver (1802-1808), la celda de Don Gaspar se convirtió en un lugar asiduamente visitado por artistas y entendidos en arte de la isla. Entre éstos se hallaba el escultor Francisco Tomás, a quien Jovellanos rindió un sentido homenaje póstumo en sus Notas a la Memoria de los Conventos de Santo Domingo y San Francisco de Palma de Mallorca (1807-1808).



FRANCISCO IGNACIO RUIZ DE LA IGLESIA (Madrid, 1649-1703)

- Magdalenapenitente.jpgMAGDALENA PENITENTE, 1670

Óleo sobre lienzo
Legado Alberto Paquet

Importante obra de este pintor barroco madrileño, oficial en el taller del asturiano Juan Carreño de Miranda. Fue adquirida por Jovellanos en Madrid, alrededor del año 1790, quien la tenía por obra del pintor madrileño Mateo Cerezo (1637-1666), el más famoso discípulo de Carreño. De Madrid, el cuadro pasó a la casa de Gijón probablemente hacia 1800, permaneciendo siempre en poder de los herederos de Jovellanos, hasta que fue adquirido por Don Alberto Paquet, quien, por último, lo donó al Museo de Gijón.


CRISTÓBAL RAMOS (Sevilla, 1725-1799)

- Retratodelmagistrado.jpgRETRATO DEL MAGISTRADO DON GASPAR MELCHOR DE JOVELLANOS

Barro policromado con postizos
Deposito del Museo Nacional de Artes Decorativas

Se trata del primer retrato conocido de Jovellanos (a los 26 años), encargado por él durante su estancia en Sevilla (1768-1778), cuando estaba destinado en aquella Audiencia, con cargo de Alcalde del Crimen. La pieza nos muestra a don Gaspar con traje de toga y sin peluca, con la melena rizada en las puntas, esnobismo cuya justificación moral tiene una base económica: evitar la importación de pelucas.