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Túmulo III

Este túmulo muestra claramente el deseo de las gentes neolíticas de manifestar su existencia:
la gran tumba (el dolmen) refleja la capacidad material y social de sus autores.

La tumba propiamente dicha era por tanto parcialmente subterránea, con paredes recrecidas de piedra. El depósito de los cadáveres se realizaba por un pequeño túnel que, partiendo desde media altura del túmulo, llegaba al techo de la cámara (A).
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- TumuloIII1.gif1. La cámara mortuoria

En la base del túmulo, en el centro de su planta circular, se sitúa la cámara mortuoria: una amplia cavidad rectangular excavada en la roca del subsuelo.



- TumuloIII2.gif2. La construcción del túmulo


El túmulo III es un montículo artificial construido mediante la acumulación de grandes bloques de piedra hasta formar un túmulo que ha disminuido de tamaño por los saqueos sufridos a lo largo de los siglos. La construcción de este monumento requirió el trabajo de muchas personas, capaces de mover piedras de centenares de kilogramos. Es probable que las obras fueran acompañadas de celebraciones y reuniones de distintos grupos emparentados por antepasados comunes.


- TumuloIII3.gif3. La cavidad sepulcral

Estaba rodeada por varios anillos concéntricos de piedras pesadas, en posición concéntrica, cuya función más que arquitectónica, parece delimitar y proteger simbólicamente el lugar en que reposan los muertos.


- TumuloIII4.gif4. Las ofrendas fúnebres

Aunque no podemos saber quienes y cuantas fueron las personas inhumadas en el Túmulo III, es seguro que entre ellas había algún guerrero por ciertas ofrendas fúnebres que han aparecido en la excavación arqueológica, como las puntas de flecha que junto a su arco le acompañarían en la sepultura.