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El Muséu del Pueblu d'Asturies incorpora a sus fondos el archivo del fotoperiodista José Vélez

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JoseVelezMPA
Muséu del Pueblu d’Asturies | Fototeca |Colección

El Muséu del Pueblu d’Asturiesr incorpora a sus fondos del archivo de José Vélez Abascal (Oviedo, 1931 - Oviedo, 2012), sin lugar a dudas el principal referente de la fotografía profesional de prensa en Asturias durante la segunda mitad del siglo XX. Ello ha sido posible gracias al depósito realizado al museo por la viuda del fotógrafo, María Aurora Álvarez, y sus tres hijas, María José, Eva y Elena Vélez Álvarez.

Vélez fue uno de los periodistas gráficos más activos e influyentes de Asturias. De ascendencia cántabra, pasó su infancia en Pola de Allande pero toda su vida estuvo vinculado a la ciudad de Oviedo, donde desarrolló una carrera profesional de más de sesenta años, iniciada, muy joven, en el diario Región, a finales de la década de los cuarenta. A principios de los sesenta se incorporó a la redacción de La Nueva España,trabajo que simultanearía con el que realizó para los semanarios La Hoja del Lunes, del que fue director, y Asturias Semanal.Fue también fundador de la revista Fruela 63, corresponsal de Europa Press y editor en su última etapa, desde 1995 hasta 2012, de la publicación mensual La Hora de Asturias.

Profesional incansable, Vélez jamás se separaba de su cámara, atento siempre a la imagen noticiosa, especialmente en Oviedo, pero también a la de carácter social y humano, a las transformaciones que el paso del tiempo iba operando en las personas, calles y lugares de su ciudad, incidencias y detalles variopintos que incorporaba día tras día a su sección «Fotonoticia», tanto en La Nueva España como en La Hoja del Lunes. Con su olfato periodístico como guía, José Vélez recorrió toda Asturias para la realización de reportajes y viajó con frecuencia al extranjero, Europa y América, acercándose a la realidad de la emigración asturiana.

En 1998 se celebró en el Palacio de Revillagigedo, en Gijón/Xixón, una exposición con fotografías suyas y textos de Juan de Lillo. Ambos firmaron el mismo año el libro Memoria de nuestro tiempo y en 1999 el titulado Oviedo. La huella del tiempo, resultado de una exposición antológica de José Vélez que se presentó en el Café Español, en Oviedo, y que estaba compuesta por más de 400 fotografías.

Como reconocimiento a su trayectoria y su especial vínculo con la ciudad, la revista Vivir Oviedo le nombró en 1996 «Ovetense del año» y la Asociación de la Prensa le tributó un homenaje, poco antes de su repentino fallecimiento en Oviedo el 18 de marzo 2012, a los 80 años de edad. Desde 2015 una calle en el ovetense barrio de La Florida lleva el nombre de «José Vélez Abascal (periodista)».

Para Vélez la fotografía tuvo tanto de profesión como de pasión. Interesado en cualquier adelanto o novedad técnica, enseguida los incorporaba a sus inseparables bolsas de reportero itinerante, siempre repleta de artilugios diversos, que extraía para ensamblarlos y utilizarlos con mano maestra.

Afortunadamente el propio Vélez se tomó el trabajo de seleccionar, organizar y conservar, dentro de su vastísima obra, un conjunto de 28 álbumes que contienen más de 50.000 negativos datados entre los años 50 y 80. Son losque él mismo debió de considerar como la parte más representativa y valiosa de su producción gráfica. Hay en él numerosos retratos de personalidades asturianas, sin que falte prácticamente ninguna del ámbito de la política, especialmente en los años de la Transición, pero también de figuras relevantes de otros campos (Severo Ochoa, Alfonso Camín, Alejandro Casona, Nicanor Piñole, Sebastián Miranda, Emilio Alarcos, Gustavo Bueno, José García Nieto, Carlos Bousoño, Joaquín Rubio Camín, Corín Tellado, Alfonso Iglesias, Joaquín Manzanares,…). Junto a ellos, también están los retratos de una variopinta galería de personalidades conocidas (cantantes, actores y actrices) y de personajes populares que caracterizaban la vida urbana (un barquillero, unas lecheras, un afilador, los fotógrafos minuteros del Campo de San Francisco, los últimos mozos de cuerda de la estación de FFCC, las vendedoras del mercado del Fontán…).

En numerosos reportajes Vélez cubrió eventos y acontecimientos de primera plana (el rescate en el Naranjo de Bulnes en 1967, el descubrimiento de las pinturas rupestres de la Cueva de Tito Bustillo en 1968, la visita de Franco a Ensidesa en 1969, la primera visita del príncipe Felipe a Covadonga en 1977, la entrega de los primeros Premios Príncipe de Asturias en 1981, el mundial de fútbol de 1982, el ansiado ascenso del Real Oviedo a primera división en 1988, la multitudinaria visita del papa Juan Pablo II a Asturias en 1989…) y muchas otros en los que sus fotos ilustraron las entrevistas y reportajes sobre múltiples temas que realizaron algunas de las grandes firmas del periodismo asturiano de su tiempo (Manuel Avello, Juan Ramón Pérez de Las Clotas, Orlando Sanz, Graciano García, Evaristo Arce, Luis José Ávila, Lorenzo Cordero, Faustino Álvarez, Juan de Lillo…).

Junto a esos 50.000 negativos ordenados en álbumes, el archivo de Vélez contiene varias decenas de miles de positivos y negativos realizados por él en sus últimos años, así como un buen número de positivos de otros fotógrafos, acopiados a lo largo del tiempo en función de sus intereses más personales o para ilustrar reportajes diversos acerca de su ciudad y, especialmente, sobre los equipos y jugadores históricos del Real Oviedo.

José Vélez conservó también bajo su cuidado el archivo completo de La Hora de Asturias,al frente de cuya redacción estuvo los últimos años de su vida profesional, formado por varias decenas de miles de positivos sobre papel y negativos, y más de 110.000 imágenes en formato digital.

En total, el archivo de Vélez está formado por unas 200.000 imágenes fotográficas en diferentes soportes, que abarcan desde los años 40 hasta unos meses antes de su fallecimiento en 2012.

Por último, complementa este fondo la colección de aparatos fotográficos que utilizó el propio Vélez a lo largo de su dilata vida profesional, compuesta por más de 80 cámaras, así como ampliadoras, trípodes, objetivos, fotómetros, filtros, flashes, etc. Este conjunto muestra la evolución de la técnica fotográfica y el tránsito de la fotografía química a la era digital a la que Vélez se incorporó sin problemas en su última etapa.

El archivo fotográfico de José Vélez viene a sumarse a otros fondos gráficos periodísticos que conserva el Muséu del Pueblu d'Asturies como los de El Progreso de Asturias(La Habana), La Prensa (Gijón) y La Voz de Asturias(Oviedo), y al del reportero Constantino Suárez (1899-1983) que trabajó para la prensa gijonesa y madrileña entre 1922 y 1937.