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La locomotora de vapor SHE 5 del Museo del Ferrocarril cumple 125 años

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HomenajeCopet
Celebración y homenaje. Museo del Ferrocarril de Asturias.

Una de las piezas más importantes del patrimonio ferroviario español, la locomotora de vapor SHE 5, conservada en el Museo del Ferrocarril de Asturias cumple su 125 aniversario. Para ello el museo le está preparando, el próximo jueves 15 de diciembre, con entrada gratuita, una fiesta de cumpleaños, con la puesta en marcha de la locomotora a partir de las 16.00 horas y una conferencia a las 19.00 horas sobre la interesantísima historia de la máquina. Los actos servirán de homenaje no sólo a la locomotora, sino sobre todo y muy especialmente, para reivindicar la memoria de todo el personal ferroviario, minero e industrial que trabajó en las locomotoras de vapor asturianas durante más de un siglo.

LOS FERROCARRILES DE LAS MINAS DE ALLER Y LAS LOCOMOTORAS CORPET

Aunque ya se había intentado su aprovechamiento, la minas de Aller comienzan a funcionar realmente con la instalación del Ferrocarril del Norte. La llegada de este ferrocarril favoreció la explotación de los cotos mineros de este valle. Sin embargo resultaba imprescindible disponer de otro ferrocarril que recogiera el carbón de las minas y lo condujese hasta la línea de vía ancha. Tras varios intentos fallidos la primera empresa que instala una vía en el valle del Aller es la denominada La Montañesa fundada en 1876. Antonio López, primer Marqués de Comillas poseía asimismo minas en el valle y adquiere las de La Montañesa en 1880. Tras su fallecimiento su hijo Claudio López Bru se hace cargo de la sociedad Minas de Hulla de Aller. La producción va en aumento a lo largo de los años y ya en 1889 la empresa se abre a otros inversores. En 1892 se transforma en la Sociedad Anónima Hullera Española.

Minas de Hulla de Aller heredó el inacabado ferrocarril de La Montañesa, pero este ferrocarril resultaba insuficiente para el proyecto de explotación de la empresa. Por lo que tuvo que adaptar el antiguo ferrocarril de La Montañesa a las nuevas necesidades. Felix Parent, que había asumido en 1883 la dirección de las minas de Claudio López Bru, puso en funcionamiento diversas instalaciones mineras que contribuyeron al desarrollo de la empresa del Marqués de Comillas. La tendencia a la mecanización de la tracción en los ferrocarriles mineros iba en alza y en el Valle de Aller decidió introducir el vapor en la tracción del ferrocarril. En 1884 un año después de su incorporación a la dirección de la empresa, Parent decide el suministro de dos locomotoras destinadas al servicio en la pequeña línea férrea de las minas.

Entre los varios constructores de locomotoras con los que contacta, está Corpet, que será el elegido para el suministro de un total de cinco locomotoras, que la Hullera española numera entre el 1 y el 5. En 1884 entrega las dos primeras y luego otras tres entre 1887 y 1891, la última de la cuales, fue precisamente la SHE 5. Sus peculiaridades técnicas hacen de este tipo de máquinas un modelo único, pues adopta un sistema de distribución del tipo Brown indirecto por balancín muy poco habitual, y que estaba diseñado para proteger a las bielas de las máquinas del barro de las precarias vías donde circulaba.

Estas locomotoras representaron la principal fuerza de tracción del ferrocarril de las Minas de Aller durante casi ochenta años, pues a mediados de los años sesenta del siglo XX aún estaban en funcionamiento. Da prueba de su buen resultado, que en los años cincuenta del siglo XX la propia Hullera Española construyera una sexta locomotora gemela de las veteranas Corpet, que recibiría el inusual número “0”.

LA PRESERVACIÓN DE LAS CORPET DE LA SOCIEDAD HULLERA ESPAÑOLA

Tras el cese de sus servicios tres locomotoras de las seis existentes fueron preservadas. La 2 fue vendida a un chatarrero, que la revendió a un coleccionista catalán; tras diversos avatares, la locomotora acabó hace pocos años en un museo ferroviario privado inglés, donde fue de nuevo puesta en marcha. Otra unidad, la 3, se regaló a un directivo del INI en los años 70 y finalmente recaló, sorprendentemente, como monumento en Portugal, donde permanece en mal estado. La SHE 5, por su parte, fue conservada en precario estado por la Universidad de Oviedo, que con buen criterio la entregó en 1994 al Museo del Ferrocarril de Asturias para su definitiva conservación y exposición.

El museo procedió poco después a su completa restauración, que permitió recuperar su funcionamiento operativo en 1995, circulando desde entonces para demostraciones en el interior del museo. Durante 2016, por medio de trabajos del Plan de Empleo del Ayuntamiento de Gijón y personal voluntario, bajo la dirección del equipo técnico del Museo, se han llevado a cabo nuevas tareas de conservación preventiva en la máquina, que permiten que pueda seguir luciendo en todo su esplendor y ser encendida para disfrute de los visitantes del centro.

En la actualidad junto, con la gemela número 2 del museo inglés, la SHE 5 es la única de su tipo en marcha en todo el mundo. Como única superviviente en Asturias de esta serie y por su indudable interés histórico, hoy en día, la SHE 5 resulta, sin duda, una de las piezas más importantes de todo el patrimonio industrial asturiano y una de las locomotoras de vapor en marcha más antiguas de toda España..

EL FABRICANTE “CORPET”

La historia de la empresa de construcción de locomotoras Corpet también es muy interesante. Lucien Corpet empezá a trabajar como ingeniero jefe en la fábrica de locomotoras de Anjubault, en París. Dos años después el propietario falleció sin dejar herederos y Lucien Corpet, con sólo veintidós años adquirió la empresa gracias a la ayuda financiera de su familia. La nueva firma toma ya el nombre del empresario. Se casó con Celine Doublet, sobrina de otro fabricante de locomotoras, Cail. Celine, tras el nacimiento de su primera hija muere y el empresario Corpet se casa con su hermana menor, Fanny. Lucien Corpet muere a los 39 años en 1889 y la fábrica continuará desde entonces bajo el nombre de “Viuda de Lucien Corpet”. Muy adelantada a su tiempo, Fanny es la segunda mujer en tener permiso de conducir en París. Su actividad al frente de la empresa hace que se la llegue a conocer como “Madame Locomotive”. Con la incorporación de un nuevo socio, L. Louvet la empresa pasa a ser desde 1892 “Viuda de L. Corpet y L. Louvet” y finalmente “Corpet Louvet et Cie”. La compañía se traslada a unas instalaciones mayores lo que conlleva la fabricación de locomotoras de mayor tamaño y aunque su especialidad son las máquinas para ferrocarriles coloniales y de vía estrecha, permite que se abran nuevos mercados para las compañías de ferrocarriles de vía normal europea. Con el declive de la tracción vapor en los años cuarenta, y tras intentar sin éxito la fabricación de locomotoras diesel, la firma cesa en la fabricación para ferrocarriles y se dedicar a construir bajo licencia maquinaría de obras de la constructora estadounidense Caterpillar.

El diario La Voz de Asturias hace un repaso por la historia de esta locomotora en su galería de imágenes. (Aquí)

Noticia: Cómo cumplir 125 (y seguir como una locomotora). La Voz de Asturias (14/12/2016)

Noticia: Cumpleaños a todo vapor. La Nueva España (15/12/2016)